Lo que necesitas entender hoy para no afectar tu pensión
Tu retiro en México no depende de un solo número.
Se construye a partir de tres elementos que trabajan juntos: tus semanas cotizadas (tu historial ante el IMSS), tu Afore (tu ahorro) y tu régimen (Ley 73 o 97).
En 1 minuto: Lo esencial para tu futuro
Régimen (Ley 73 o 97):Define cómo se calculará tu pensión y depende de cuándo empezaste a cotizar:
Semanas cotizadas: son las semanas que tienes registradas ante el IMSS. Para pensionarte necesitas cumplir un mínimo de semanas cotizadas, además de otros requisitos como edad, baja ante el IMSS y condiciones específicas según el régimen que te corresponda.
Afore: es la institución que administra tu Cuenta Individual, donde se registran e invierten los recursos destinados a tu retiro.
Las semanas cotizadas son el registro oficial de los periodos en los que trabajaste y tuviste aportaciones al IMSS.
Son clave porque:
Determinan si cumples con el mínimo de semanas requerido según tu régimen.
En Ley 73 se requieren al menos 500 semanas; en Ley 97, el requisito aumenta gradualmente hasta llegar a 1,000 semanas en 2031.
Pueden influir en el monto y en las opciones de retiro disponibles.
Si no cumples con las semanas u otros requisitos aplicables, podrías no acceder a una pensión mensual y recibir una negativa de pensión. En ese caso, los recursos de tu Cuenta Individual se entregarían conforme a la reglamentación vigente.
No se trata solo de haber trabajado, sino de que ese trabajo esté registrado correctamente. Se considera una semana cotizada cuando:
Tu empleador te dio de alta en el IMSS.
Se realizaron aportaciones durante ese periodo.
La información quedó registrada en tu historial laboral.
Una Afore es la institución que administra tu cuenta individual para el retiro.
Aportaciones obligatorias (de tu trabajo).
Aportaciones voluntarias (si decides ahorrar más)
Tu Afore no opera sola, forma parte del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) y está supervisada por autoridades como la CONSAR.
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Estos son tres aspectos que vale la pena revisar:
Rendimientos:son los resultados que obtiene la inversión de tus recursos y pueden contribuir al crecimiento de tu ahorro en el tiempo
Comisiones:Es el costo por administrar tu cuenta.
Servicio y acceso:Es qué tan fácil es consultar tu cuenta y recibir apoyo cuando lo necesitas.
Verifica si estás registrado (no solo asignado)
Tener tu cuenta registrada te permite acceder a tu información, realizar trámites más fácilmente y mantener el control de tu ahorro para el retiro.
Actualiza tus datos personales
Mantener al día tu nombre, CURP, NSS, correo y teléfono puede ayudarte a evitar contratiempos cuando necesites consultar tu cuenta o realizar algún trámite.
Revisa tu estado de cuenta
Es la forma más sencilla de conocer cuánto ahorro tienes, qué aportaciones se han realizado y cómo se ha comportado tu cuenta a lo largo del tiempo.
Valida tus semanas cotizadas
Asegurarte de que tu historial laboral esté correctamente registrado puede ayudarte a identificar inconsistencias y entender mejor tu situación para el retiro.
Identifica tus aportaciones
Revisar que las aportaciones obligatorias y voluntarias estén reflejadas correctamente te permite tener una visión más clara de cómo se está construyendo tu ahorro.